LAS ÓRDENES MILITARES EN EXTREMADURA

Icongreso

Estas organizaciones cobran gran importancia en la segunda mitad de la Edad Media (a partir del siglo XII) y mantienen su influencia hasta el siglo XV, cuando son integradas en la Corona. Mitad monjes, mitad soldados, sus integrantes hacen voto de pobreza, obediencia y castidad (excepto la de Santiago, que no seguía este último precepto). Se organizan a partir de un maestre, en prioratos (provincias) y encomiendas (comarcas) y por encima de su superior solo reconocen la autoridad del Papa.

 En Extremadura, debido a su carácter periférico y fronterizo, asumen el control de gran parte del territorio (más de la mitad de la región estuvo bajo el mando de alguna Orden). Temple, Santiago y Alcántara (estas dos últimas fundadas en Extremadura) son las más relevantes en la región.

TEMPLARIOOrden de los Templarios o del Temple: Fundada por caballeros franceses tras la Primera Cruzada y la toma de Jerusalén. Debe su nombre a que su primera sede es el antiguo Templo de Salomón en la ciudad Palestina. Envuelta en misterios y leyendas, su primer cometido es proteger a los peregrinos que visitan Tierra Santa. El carácter disciplinado y valeroso de sus guerreros le hace crecer en influencia. Su apoyo a diversas campañas se traduce en la donación de castillos y territorios. Además, acumulan grandes riquezas por diversas vías: protección a las caravanas de comerciantes, organización de sus propias caravanas, préstamos bancarios e, incluso, venta de reliquias. Su organización supranacional y su poder militar y económico empiezan a despertar los recelos de los reyes de Occidente. Tras la pérdida de los Lugares Sagrados en 1291, se inicia una campaña de descrédito contra ellos (pese a haberse recabado numerosas veces su apoyo en las tareas de Reconquista).

Esta campaña vive su punto culminante a principios del siglo XIV durante el reinado en Francia de Felipe IV. El monarca, que acumula una gran deuda con la Orden del Temple y además ambiciona sus posesiones y riquezas, diseña una conspiración para imputarles, entre otros delitos, los de sodomía y herejía. El Papado, inicialmente, se resiste a apoyar estas acusaciones, soportadas solo en testimonios obtenidos bajo tortura. Finalmente, el Papa Clemente V, presionado por el rey francés, opta por un camino intermedio: decreta la disolución de la Orden aunque suaviza las acusaciones contra sus integrantes que así, de aceptar la bula papal, no serían condenados a la hoguera. Es el fin de los Templarios.

En Extremadura, el primer asentamiento relevante del Temple se da en Alconétar. Poco a poco, su ayuda a los monarcas en la Reconquista les lleva a extenderse hacia la Sierra de Gata, Hervás y Garrovilla en Cáceres. En Badajoz su implantación es más extensa: llegan a tener potestad sobre territorios desde Olivenza hasta Aracena, y también en la zona este de la provincia, en Capilla y Zarza Capilla, aunque su principal núcleo, que se constituyó como uno de los más importantes del Temple, es Jerez de los Caballeros. Allí se da, en los estertores de la Orden, un episodio mitad leyenda mitad historia: los Templarios de Jerez se niegan a acatar la bula papal de disolución, y se atrincheran en la Torre del Homenaje hasta que son rendidos por las tropas reales, degollados y arrojados al vacío. Desde entonces, se conoce ésta como la Torre Sangrienta.

Las propiedades de esta Orden rondaron en Extremadura los 3.000 kilómetros cuadrados.

Como aportación normativa, que sigue vigente, hay que señalar que se debe al Temple la implantación del Fuero de Baylio, que rige en la zona oeste y suroeste de la provincia de Badajoz, según el cual, todos los bienes aportados al matrimonio pasan a ser comunes.

SANTIAGOOrden de Santiago: Nace en 1170 cuando Fernando II, rey de León, encomienda a los Frades (o Freires) la defensa de Cáceres. Cinco años después es confirmada por el Papa, y se fija como fines la defensa de los peregrinos que van a visitar Santiago (de lo que deriva su nombre final) y el aseguramiento de las fronteras en Extremadura, ya que el rey estaba poco interesado en el control de la región y prefería centrarse en la conquista de Andalucía.

El hecho de que fuese la única que permitía a sus caballeros casarse le da gran popularidad y un crecimiento espectacular. En 1242 tiene lugar un acontecimiento que es de los más conocidos hoy en día. Pelayo Pérez Correa (de origen portugués), que después sería maestre de esta Orden, recibe el encargo del rey de controlar el territorio al sur de Badajoz y norte de la provincia de Sevilla para evitar que las tropas reales fuesen hostigadas durante el asedio de Sevilla. Dice la leyenda que un día las huestes de Pérez Correa, unos 270 guerreros, se internan demasiado en la sierra y son sorprendidos por una patrulla musulmana. Se entabla un feroz combate en el que las tropas de la Orden, pese a su inferioridad numérica, van venciendo, pero empieza a caer la tarde. Pérez Correa teme que con la noche el enemigo se retire, se organice y busque refuerzos, por lo que invoca a la Virgen con el ruego “Santa María, detén tu día”. La Virgen accede y detiene el sol en el horizonte, permitiendo la victoria cristiana. En agradecimiento, Pérez Correa hace construir el monasterio fortaleza denominado ‘de Santa María de Detén tu Día’, es decir, el conocido Monasterio de Tentudía.

Lo cierto es que esta Orden tiene un papel muy destacado en la conquista de Sevilla a cargo de Fernando III, y de hecho el estandarte de Santiago fue el primero en ondear en los muros de la capital andaluza.

A lo largo de los años va ganando territorios, y más cuando es disuelta la Orden del Temple, muchas de cuyas posesiones pasan a la de Santiago. Llega a ocupar una franja que tiene la anchura entre Fuente de Cantos y Azuaga y llega hasta Mérida, extendiéndose luego más estrecha casi a Trujillo. También ocupa encomiendas en Santibáñez y norte de Coria.

En el siglo XV esta Orden traslada su principal radio de acción a la Sierra Morena, tomando como población de residencia de maestres la localidad de Llerena, que vive entonces un extraordinario desarrollo. Al influjo de esta Orden se deben las poblaciones que tienen como apellido ‘de León’. Sus dominios llegaron a abarcar en Extremadura 9.000 kilómetros cuadrados (por establecer una referencia, la actual Comunidad de Madrid tiene algo más de 8.000 kilómetros cuadrados)

ALCANTARA Orden de Alcántara: En 1214 el rey Alfonso IX encomienda a la Orden de Calatrava la defensa de la zona de Alcántara, tomada a los musulmanes. Sin embargo, esta Orden renuncia y deja la encomienda en manos de la Orden de San Julián de Pereiro, que pasaría así a denominarse Orden de Alcántara.

Inicialmente, sus posesiones van creciendo a medida que reciben encomiendas por su participación en la Reconquista, en el entorno de su núcleo principal. Sin embargo, luego empiezan a recibir propiedades y encomiendas en zonas más alejadas, como la práctica totalidad de la comarca de La Serena. En su momento de mayor poder controlaba unos 7.000 kilómetros cuadrados de tierras extremeñas.

Pese a su activo papel en la Reconquista de Andalucía apenas recibe posesiones en esta región, de manera que su principal potencial está en Extremadura. Ello la deja en desventaja económica respecto a otras. En 1492 desaparece su autonomía al tomar el control vitalicio de la Orden el rey Fernando II.

Como curiosidad de esta Orden, destaca el intento de tomar el reino nazarí de Granada en solitario a finales del siglo XIV (un siglo antes de la toma de Granada por los Reyes Católicos). Convencido por un ermitaño del santuario de Nuestra Señora de los Hitos, cerca de Alcántara, el maestre de la Orden, Martín Yáñez de Barbudo, se creyó investido por Dios para tomar el reino musulmán sin perder un solo caballero. Mandó dos emisarios al rey granadino con la orden de mofarse de su religión y retarle a duelo ‘con el doble de moros que de caballeros cristianos’. Los emisarios fueron torturados y el maestre, con fe absoluta en lo dicho por el ermitaño, marchó hacia Granada, en cuyas inmediaciones el ejército musulmán, perfectamente avisado, masacró las tropas de la Orden dejando pocos supervivientes.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *