Recepción

El Centro de Interpretación del medievo extremeño está concebido como un viaje en el tiempo que abarca un amplio periodo de nuestra historia, un periodo convulso y que a la vez conformó los pilares de la sociedad de hoy.

Sala Medievo 13

El viaje empieza incluso antes de entrar en el Centro. Ya cuando el visitante se aproxima al Castillo de Luna empieza sentirse transportado a la época, sólo con ver la impresionante silueta de esta fortaleza, una de las más emblemáticas y mejor conservadas de la Edad Media.

Nada más traspasar la entrada, las sensaciones se multiplican. Dos gigantescos tótems reciben al visitante, con proyecciones de los distintos castillos en la parte superior, desde una perspectiva que hace que el viajero tenga la misma impresión de monumentalidad y solidez que tenían quienes hace mil años se acercaban a las fortalezas. Bajo ellos, y también en la zona de oficina y recepción, un muro retroiluminado nos ofrece las primeras muestras sobre quiénes eran y cómo vivían nuestros antecesores.

Al girar la mirada a la izquierda, el visitante recibe otro impacto: un muro de 18 metros cuadrados ofrece en bajorrelieve, y gracias a un juego de luces naturales mediante claraboyas, una visión completa del Alburquerque medieval, que va cambiando conforme el sol recorre el cielo.